Competición

A dos décadas del último argentino en la Fórmula 1

El 15 de abril de 2001, en el Gran Premio de San Marino, en Imola, Gastón Mazzacane dijo adiós a la máxima categoría y, sin imaginarlo, se convirtió en el último exponente nacional en correr en la F1.

“Que 20 años no es nada”, cantaba Gardel en el tango Volver. Y sí, no son nada y se vienen muchos años más sin argentinos en la Fórmula 1 luego de aquel mediados de abril, en el GP italiano, cuando Mazzacane quedó fuera del equipo Prost.

Tras un paso por el equipo Minardi durante el 2000, con el que participó en 17 Grandes Premios   -su mejor resultado fue el 8º lugar en Nürburgring-, el platense, hijo del presidente de la ACTC, decidió apostar a dar el salto al equipo del francés Alain Prost, que para ese año contaba con motores Ferrari.

“Pensaba tener un año más de crecimiento, con objetivos diferentes, pero lamentablemente no se pudo dar y me vi desvinculado en la cuarta fecha del 2001. Por supuesto que añoro la F1, la miro, pero mi paso por la F1 y el orgullo de haber representado a la Argentina fue muy lindo. Mi paso por la F1 lo tengo bien presente”, expresó el propio Mazzacane recordando su paso por la Máxima.

El cambio de equipo, en un primer momento, se pensó que iba a ser positivo para la campaña del argentino, pero lamentablemente los malos resultados (3 abandonos sobre 4 GP disputados), principalmente por fallas en el auto, lo dejaron afuera de la F1.

A días del cumple 79 de Lole Reutemann y a dos décadas del adiós de Mazzacane, la ilusión por volver a ver a un piloto argentino en la F1, en un contexto donde el dinero manda, se vuelve casi en una utopía y se deberá vivir de recuerdos por un buen tiempo.

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