El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, se reunió con el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, y conoció el proyecto de renovación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, que ya alcanza un 60% de avance. La Ciudad de Buenos Aires apuesta a completar las obras y recuperar la posibilidad de recibir a la Fórmula 1, mientras prepara el regreso del MotoGP para abril de 2027.
La posibilidad de que la Fórmula 1 vuelva a correr en Buenos Aires dejó de ser solamente un sueño y empieza a tomar forma sobre el asfalto del Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Durante su visita a la Argentina, en el marco del Congreso Americano FIA 2026, el presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Mohammed Ben Sulayem, recorrió junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, el proyecto de renovación integral del circuito y recibió detalles sobre las obras que se están llevando adelante con el objetivo de adaptar al histórico escenario porteño a los estándares internacionales.

La visita del máximo responsable de la FIA tiene especial relevancia porque la federación es la encargada de homologar los circuitos en los que se disputan las competencias de Fórmula 1. La organización y promoción de los Grandes Premios, en cambio, está en manos de Formula One Group.
Por eso, la presencia de Ben Sulayem en Buenos Aires representa un paso importante para un proyecto que pretende devolver a la Ciudad uno de los espectáculos deportivos más importantes del mundo.
Una transformación de 150 millones de dólares
La renovación del Autódromo representa la mayor obra en la historia del circuito y contempla una inversión estimada en 150 millones de dólares.
Según informó el Gobierno porteño, los trabajos ya alcanzaron aproximadamente un 60% de avance y apuntan a transformar no solamente el trazado, sino también toda la infraestructura del predio.
“Estamos haciendo la inversión más importante en la historia del Autódromo de la Ciudad. Soñamos con la vuelta de la Fórmula 1 y por eso estamos transformando por completo la pista y las instalaciones para que cumpla con todas las exigencias y sea un ícono de Buenos Aires en el mundo”, sostuvo Jorge Macri.
El jefe de Gobierno estuvo acompañado durante la recorrida por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes.
Macri también destacó las condiciones que, según la Ciudad, hacen de Buenos Aires una plaza atractiva para recibir nuevamente a la máxima categoría.
“Nuestro posicionamiento global, alejado de centros de conflicto, nos vuelve aún más competitivos. Un ecosistema público-privado virtuoso que se encuentra con algo que no se puede fabricar: la pasión”, afirmó.
Y fue todavía más contundente al referirse al escenario porteño: “El único Autódromo del país que puede recibir a la Fórmula 1 es el de la Ciudad”.
Un trazado de 4,87 kilómetros y más de 340 km/h
Uno de los cambios más importantes estará en la pista.
El nuevo trazado tendrá una extensión de 4,87 kilómetros y 15 curvas, con una recta principal en la que los monoplazas podrían superar los 340 km/h.
Para alcanzar las condiciones necesarias se están ejecutando trabajos de gran magnitud: nuevo trazado, instalación de pianos de hormigón, nueva carpeta asfáltica, movimiento de suelos, preparación de calles de servicio y hormigonado de muros de contención.
También se están construyendo nuevas zanjas y conductos para el sistema pluvial y un nuevo túnel que permitirá el paso por debajo de la pista.
Uno de los avances más recientes fue la demolición de la tradicional tribuna de la horquilla, una intervención necesaria para modificar y extender el circuito.
Según la información oficial, la pista ya se encuentra nivelada en aproximadamente un 98%.

Más que Fórmula 1
Aunque la máxima categoría es el gran objetivo, la transformación del Gálvez tiene una mirada mucho más amplia.
El proyecto contempla la renovación integral del paddock, nuevas tribunas, infraestructura general y la construcción de un nuevo kartódromo, además de diferentes mejoras destinadas a transformar al autódromo en un espacio preparado para recibir eventos de escala internacional.
La intención es que el circuito pueda albergar no solamente competencias de automovilismo y motociclismo, sino también recitales, congresos, maratones y otros grandes acontecimientos, siguiendo el modelo de algunos de los principales circuitos del mundo.
En ese sentido, la Ciudad busca convertir al Autódromo en un polo de entretenimiento, turismo y desarrollo económico para el sur porteño.
MotoGP será la primera gran prueba
Antes de pensar en la Fórmula 1, Buenos Aires ya tiene confirmado su primer gran desafío internacional.
El MotoGP regresará a la Ciudad en abril de 2027, después de 28 años de ausencia. La competencia, considerada la máxima categoría del motociclismo mundial, servirá también como una prueba fundamental para la infraestructura renovada del Autódromo.
El objetivo es que el predio pueda recibir a más de 150.000 personas, poniendo a prueba tanto el circuito como los accesos, las tribunas, el paddock y los servicios destinados al público.
La llegada del MotoGP será además una oportunidad para demostrar que Buenos Aires está en condiciones de organizar nuevamente eventos internacionales de primer nivel.
El impacto económico detrás de una carrera
El proyecto no se limita al aspecto deportivo.
Desde el Gobierno porteño consideran que el regreso de grandes competencias internacionales puede generar un importante impacto sobre la economía de la Ciudad, especialmente en sectores como turismo, hotelería, gastronomía, transporte y entretenimiento.
Según las estimaciones oficiales citadas por la Ciudad, una carrera de Fórmula 1 puede generar alrededor de 150 millones de dólares de impacto económico en la ciudad anfitriona.
En esa misma línea, se espera que el regreso del MotoGP a Buenos Aires produzca un movimiento económico de magnitud similar durante los tres días del Gran Premio.
El desafío, entonces, es convertir al Autódromo en mucho más que un escenario de carreras.

¿Cuándo podría volver la Fórmula 1?
La gran pregunta sigue siendo cuándo Buenos Aires podría volver a recibir oficialmente a la Fórmula 1.
Por ahora, no existe un Gran Premio de Argentina confirmado en el calendario de la categoría. La realización de las obras tampoco garantiza automáticamente que la Fórmula 1 vaya a regresar a la Ciudad.
Primero será necesario completar la infraestructura, obtener las homologaciones correspondientes y, posteriormente, avanzar en una negociación con Formula One Group para conseguir un lugar en el calendario.
Pero el camino elegido por Buenos Aires apunta precisamente a eso: tener un autódromo preparado para cumplir con los estándares que exige la máxima categoría y estar en condiciones de recibir una eventual fecha.
La última vez que la Fórmula 1 corrió en Buenos Aires fue en 1998, cuando Michael Schumacher ganó el Gran Premio de Argentina en el circuito porteño. Desde entonces, pasaron casi tres décadas.
Ahora, mientras las máquinas trabajan sobre el histórico trazado y el proyecto avanza, la Ciudad vuelve a mirar hacia aquella época.
Y hay un ingrediente que hace todavía más especial la ilusión: por primera vez en décadas, Argentina tiene nuevamente un piloto compitiendo en la Fórmula 1.
Franco Colapinto ya forma parte de la Máxima y, con la renovación de su contrato con Alpine para 2027, tendrá asegurada su presencia en la categoría mientras Buenos Aires busca recuperar una carrera que marcó a varias generaciones.
El sueño todavía necesita varios pasos para convertirse en realidad.
Pero esta vez, al menos, la pista ya empezó a cambiar para intentar estar a la altura del desafío.






