Buenos Aires es sede del Congreso Americano de la FIA, que reúne durante tres días a representantes de 32 clubes de toda América. En la apertura, Javier Milei aseguró que la Argentina tiene las condiciones para volver a recibir a la Fórmula 1 y al Rally Mundial. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, respaldó la ambición y destacó la historia y la pasión argentina por el automovilismo.
Argentina volvió a quedar, al menos por unos días, en el centro de la escena internacional del automovilismo.
Este lunes comenzó en Buenos Aires el Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), una reunión que reúne a representantes de 32 clubes miembros de la organización de América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

El encuentro se desarrolla entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, tiene como anfitrión al Automóvil Club Argentino (ACA) y cuenta con la presencia de dos protagonistas que le dieron una dimensión especial a la jornada inaugural: el presidente de la Nación, Javier Milei, y el titular de la FIA, Mohammed Ben Sulayem.
Pero más allá de las cuestiones institucionales, de movilidad y de seguridad vial que forman parte de la agenda del Congreso, hubo un tema que rápidamente captó todas las miradas: la posibilidad de que la Argentina vuelva a recibir a la Fórmula 1 y al Campeonato Mundial de Rally.
Milei: “Argentina tiene todas las condiciones”
Durante la apertura del Congreso, Javier Milei aprovechó la presencia de la máxima autoridad del automovilismo mundial para plantear públicamente el deseo de que las grandes categorías internacionales vuelvan a tener a la Argentina entre sus destinos.

“Argentina tiene todas las condiciones necesarias para volver a recibir la Fórmula Uno y el Rally Mundial en su calendario”, afirmó el Presidente.
Milei sostuvo que el país cuenta con tres elementos fundamentales para aspirar nuevamente a recibir competencias de semejante magnitud: tradición, pilotos y una recuperación de la seriedad institucional que, según sus palabras, es necesaria para que estas categorías vuelvan a considerar al país.
“Tenemos la tradición, tenemos los pilotos y ahora estamos volviendo a tener la seriedad institucional que estas categorías exigen antes de elegir un país”, expresó.
El Presidente también hizo referencia a la enorme relación histórica entre Argentina y el automovilismo y destacó el papel del Automóvil Club Argentino.
“La pasión de los argentinos por las carreras nunca se apagó”, señaló Milei, quien además remarcó que el regreso del Congreso Americano de la FIA al país, después de 15 años, representa una oportunidad para recuperar protagonismo internacional.
Ben Sulayem: respaldo a la ambición argentina
Del otro lado de la mesa estuvo Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, quien no esquivó el tema.

Antes de la apertura, el dirigente mantuvo una reunión con Milei en la que ambos analizaron las posibilidades de fortalecer la cooperación entre la FIA y Argentina tanto en materia de movilidad como de automovilismo deportivo.
Según informó oficialmente la FIA, durante el encuentro se habló de las ambiciones argentinas de continuar desarrollando el automovilismo, incluyendo la posibilidad de recuperar presencia en Fórmula 1 y en los otros cinco Campeonatos Mundiales de la FIA.
Ben Sulayem destacó además la historia deportiva del país y la enorme comunidad vinculada al automovilismo.
“Argentina tiene una historia extraordinaria en el automovilismo y una comunidad apasionada de aficionados, competidores y voluntarios”, afirmó el presidente de la FIA.
Y agregó que el objetivo es aprovechar ese legado para generar nuevas oportunidades para las próximas generaciones y acompañar la intención argentina de llevar nuevamente más automovilismo internacional al país.
En declaraciones conocidas tras su paso por la Argentina, Ben Sulayem también fue contundente al referirse a una eventual vuelta de la Fórmula 1: “Se lo merece”, en relación con el país y su tradición automovilística.
Una reunión que excede a la Fórmula 1
Aunque la posibilidad del regreso de la Fórmula 1 es, naturalmente, la que más repercusión genera entre los fanáticos, el Congreso de la FIA tiene una agenda bastante más amplia.
Durante los tres días de reuniones se abordarán cuestiones vinculadas con la seguridad vial, movilidad sostenible y accesible, nuevas tecnologías, inteligencia artificial y las necesidades de los usuarios de las rutas, además del desarrollo y crecimiento del automovilismo deportivo.
La elección de Argentina como sede tampoco es casual.
El país cuenta con una profunda tradición automovilística, desde la figura histórica de Juan Manuel Fangio hasta la actualidad, con Franco Colapinto como representante argentino en la Fórmula 1 y una importante actividad nacional en categorías de turismo, rally, karting y monopostos.
Además, Argentina posee un parque automotor superior a los 15 millones de vehículos, una extensa red vial y una industria automotriz de peso dentro de América Latina.
El Automóvil Club Argentino, protagonista
El anfitrión del encuentro es el Automóvil Club Argentino, uno de los clubes miembros más antiguos de la FIA y una institución con más de 122 años de historia.
Su presidente, César C. Carman, destacó la importancia de recibir en Buenos Aires a Milei, Ben Sulayem y a los representantes de los clubes miembros de la FIA.

“Argentina tiene una profunda conexión con el automóvil y con el automovilismo”, señaló Carman, quien consideró que el Congreso representa una oportunidad para compartir experiencias y fortalecer la cooperación en toda la región.
La realización del encuentro también tiene un valor simbólico: es la primera vez en 15 años que Argentina recibe el Congreso Americano de la FIA.
¿Puede volver la Fórmula 1?
La pregunta que inevitablemente queda después de la jornada inaugural es si las declaraciones realizadas en Buenos Aires pueden transformarse en una candidatura concreta para recuperar un Gran Premio de Fórmula 1.
Por ahora, no existe una confirmación de que Argentina vaya a integrar el calendario de la categoría. Tampoco se anunció una fecha ni un acuerdo formal para el regreso.
Lo que sí ocurrió es que el Gobierno argentino expuso públicamente su intención ante la máxima autoridad del automovilismo mundial y encontró del otro lado un mensaje de reconocimiento hacia la historia y el potencial del país.
La Fórmula 1 no se define solamente por la pasión de los fanáticos. Una candidatura requiere infraestructura, un circuito con homologación adecuada, capacidad logística, promotores, respaldo económico y un acuerdo con la organización de la categoría.
Pero el primer paso político e institucional ya está dado.
Y no es menor que haya ocurrido en Buenos Aires, con el presidente argentino y el presidente de la FIA sentados en la misma mesa.
Argentina vuelve a mirar hacia el mundo
El Congreso Americano de la FIA deja una imagen que, para el automovilismo argentino, resulta difícil de ignorar.
Después de años de distancia respecto de las principales competencias internacionales, Argentina vuelve a ocupar un espacio dentro de la agenda institucional de la FIA.
El regreso de la Fórmula 1 sigue siendo un sueño y, por ahora, una posibilidad en construcción. Lo mismo ocurre con el Rally Mundial.
Pero esta vez el pedido no surgió solamente desde los fanáticos o desde el ambiente deportivo: fue el propio Presidente de la Nación quien invitó públicamente a la FIA a imaginar ese regreso, mientras que Mohammed Ben Sulayem reconoció que Argentina tiene una historia y una pasión que merecen ser tenidas en cuenta.
Ahora comienza la parte más difícil: convertir las palabras en un proyecto concreto.
Porque si algo quedó claro después de la apertura del Congreso Americano de la FIA es que Argentina volvió a hablar de Fórmula 1 en voz alta.






