Con casi 20.000 vehículos electrificados patentados en el primer trimestre del año y un crecimiento del 882% interanual en los 100% eléctricos, los autos enchufables dejaron de ser una rareza en las calles argentinas. Pero a medida que el parque crece, también crece la pregunta más práctica de todas: ¿cuánto sale cargarlo? (valores junio 2026).
La respuesta corta es que depende. La larga, que hay al menos tres escenarios posibles.
En casa: la opción más barata
Cargar en el hogar sigue siendo la alternativa más económica, aunque las tarifas se actualizaron en junio. Para usuarios del AMBA sin subsidio, Edenor fija el cargo variable en $71.518 por kWh y Edesur en $70.513 por kWh. Quienes acceden al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) pagan considerablemente menos dentro del consumo base permitido.
Tomando como referencia el BYD Dolphin Mini —uno de los eléctricos más vendidos del país, con batería de 43,2 kWh— completar una carga del 0% al 100% en un hogar sin subsidio del AMBA implica un costo aproximado de $3.090.000 a la tarifa de Edenor. En la práctica, la mayoría de los usuarios carga hasta el 80%, lo que reduce ese monto a unos $2.472.000 por sesión.
Para optimizar la carga, la mayoría de las marcas recomienda instalar un wallbox o cargador dedicado. La inversión ronda entre us1.300yus 1.700, monto que incluye tanto el equipo como la instalación.
En cargadores públicos: más rápido, más caro
En la red pública, ChargeBox aplica una tarifa única nacional de $700 por kWh para usuarios ocasionales, sin distinción entre cargadores rápidos o semirrápidos. Con esa tarifa, cargar de 0 a 100% un BYD Dolphin Mini implica un desembolso de aproximadamente $30.000. En la práctica, la mayoría de los usuarios carga hasta el 80%, lo que reduce el gasto a unos $18.000 por sesión.

YPF Punto Eléctrico: suscripción mensual escalonada
YPF eliminó su tarifa plana mensual ilimitada y la reemplazó por planes escalonados según consumo. Las opciones arrancan en $39.900 por 50 kWh al mes y pueden escalar hasta $290.100 para quienes consumen 500 kWh. Para dimensionarlo: un auto eléctrico urbano consume en promedio 15 kWh cada 100 km, por lo que quien recorra más de 250 km diarios puede llegar fácilmente al tope del plan más costoso.
¿Conviene frente a la nafta?
La respuesta sigue siendo sí para el uso urbano cotidiano. Incluso con las nuevas tarifas, recorrer 100 km en eléctrico sale considerablemente menos que en un auto naftero. La ecuación cambia para usuarios intensivos —choferes de app, flotas, repartidores— donde el volumen de kilometraje puede acercar los costos.
Lo que está claro es que la era del “cargar gratis o a precio fijo” ya terminó en Argentina. El mercado eléctrico crece y las tarifas se profesionalizan. El desafío ahora es que la infraestructura de carga pública acompañe el ritmo de los patentamientos.






